abrazar con más, desde la parte de detrás de mis rodillas en direccion hacia el bolsillo que guardan las venas, ese espacio que hace posible que tu muñeca derecha se acerque a tu hombro derecho. abrazar con más, desde la pestaña que aun permanece agarradita a mi párpado hacia la piel que aun no muda el tronco de ese árbol. abrazar con más, desde mi cabeza manca hasta su barriguita repleta de pelos y sus seis y pico ubres caninas. abrazar con más, desde mi sonido rumbo a tu recien nunca nacido lugar. abrazar con más, con la mirada base hacia tu aire huerfano. abrazar con más, emulando tu movimiento para conocer tu huella en escursivo, la percusion de tus pies pesados llamando campo abajo.
como decir que el frío encontró espacio en las arrugas acaracoladas de una garganta como la mía.
como exponerme con derecho al temblor, así, justo del tamaño en el que insiste, así justo del color a través del cual existe, así y no refinado, así y no con perfume y peinilla, así y no con pinza y pincel, así, deforme y tosco, incapaz de caber en ninguna pieza de vestir que haya cosido nadie.
que este mounstro también soy yo, y merece la forma, habitar para el ojo, validarse como mundano, estar al alcanze, segun lo silvestre resiste, y la estructura puja.